En este artículo
En 30 segundos
- 01Un texto argumentativo se sostiene por su tesis, su evidencia y la solidez de su razonamiento.
- 02Anatomía de un texto separa esas piezas y señala los supuestos y los puntos débiles.
- 03Corrige primero el argumento y después el estilo, y decide tú qué cambiar.
01Qué mirar al revisar un texto argumentativo
Más allá de la ortografía, un ensayo se sostiene o se cae por su argumento. Al revisarlo, conviene hacerse cuatro preguntas:
- ¿Cuál es la tesis? Si no puedes resumirla en una frase, el lector tampoco podrá.
- ¿Con qué la sostengo? Cada afirmación importante necesita datos, ejemplos o fuentes.
- ¿Qué doy por supuesto? Lo que te parece obvio puede no serlo para quien lee.
- ¿Dónde salta el razonamiento? Un paso que falta entre dos ideas es lo primero que señalará quien evalúe.
- Pega el texto completo
- Pulsa Analizar
- Empieza por la tesis central
- Revisa la evidencia y los supuestos
- Corrige los puntos débiles
02Cómo usar Anatomía de un texto en 5 pasos
Pega el texto completo
Puede ser un ensayo, un artículo, un discurso o un capítulo de tu tesis. Hace falta al menos un par de párrafos, y se admiten textos largos, de hasta unas 15.000 palabras.
Pulsa Analizar
La herramienta lee el texto y lo desarma en partes. Con textos largos puede tardar hasta un minuto.
Empieza por la tesis central
Comprueba si coincide con lo que querías defender. Si la herramienta indica que la tesis no está enunciada y ha tenido que deducirla, es una señal clara: conviene escribirla de forma explícita.
Revisa la evidencia y los supuestos
En Evidencia verás qué afirma el texto y con qué lo respalda, con una valoración de la solidez de cada respaldo. En Supuestos, lo que el texto trata como obvio sin argumentarlo.
Corrige los puntos débiles
La sección Puntos débiles señala los saltos en el razonamiento. Si está vacía, es una buena noticia. Si no, cada punto te indica dónde añadir un paso, un dato o un matiz.
Quien escribe un texto lo lee con lo que quiso decir. Quien lo evalúa, solo con lo que está escrito.
03Ejemplo: del análisis a la corrección
Así se traduce cada parte del análisis en un cambio concreto en tu texto:
| Parte del análisis | Qué revisar en tu texto |
|---|---|
| Tesis central | Que aparezca de forma explícita, idealmente en la introducción. |
| Estructura | Que cada parte cumpla una función y que la más importante tenga el espacio que merece. |
| Evidencia | Que las afirmaciones clave tengan el respaldo más sólido. |
| Supuestos | Que los que no son evidentes para tu lector estén explicados o justificados. |
| Puntos débiles | Que cada salto del razonamiento reciba el paso que le falta. |
| Recursos retóricos | Que el texto convenza por sus argumentos, no solo por su tono. |
04Consejos para una buena revisión
- Revisa después de una pausa. Deja reposar el texto al menos unas horas: verás lo que antes se te escapaba.
- Corrige primero el argumento y después el estilo. No tiene sentido pulir las frases de un párrafo que quizá vas a eliminar.
- Decide tú qué cambiar. El análisis señala posibles problemas, pero no todos exigen una corrección. Tu criterio sigue siendo el que cuenta.
- Úsalo también para leer a otros. Analizar un artículo académico te ayuda a entender su argumento antes de citarlo.
Preguntas frecuentes
Lo que más se preguntan los docentes.
¿Qué tipos de texto puedo analizar?
Cualquier texto que defienda una idea: ensayos, artículos, discursos, informes o capítulos de una tesis. Funciona mejor con textos argumentativos que con textos narrativos.
¿Corrige la ortografía?
No. Anatomía de un texto se centra en el argumento: la tesis, la evidencia, los supuestos y los puntos débiles. Para la ortografía conviene una revisión aparte.
¿Qué longitud debe tener el texto?
Al menos un par de párrafos, para que haya un argumento que analizar, y como máximo unos 120.000 caracteres, que equivalen a unas 15.000 palabras.
¿Escribe el texto por mí?
No. Te muestra cómo está construido tu argumento y dónde se debilita. Las correcciones las decides y las escribes tú.


