En esta guía
En 30 segundos
- 01La taxonomía de Bloom ordena el pensamiento en seis niveles, de recordar a crear.
- 02Cada objetivo de clase debe empezar con un verbo que se pueda observar.
- 03La actividad y la evaluación tienen que pedir el mismo nivel que el objetivo.
01¿Qué es la taxonomía de Bloom?
Es una clasificación de los procesos de pensamiento, propuesta por Benjamin Bloom en 1956 y revisada en 2001 por Lorin Anderson y David Krathwohl. La versión revisada, que es la que se usa hoy, tiene seis niveles que van de lo más sencillo a lo más complejo. Cada nivel se expresa con verbos que describen algo que el alumno hace y que tú puedes observar.
| Nivel | Qué hace el alumno | Verbos útiles |
|---|---|---|
| 1. Recordar | Reconoce o recupera información. | Definir, enumerar, identificar, nombrar |
| 2. Comprender | Explica las ideas con sus propias palabras. | Explicar, resumir, parafrasear, dar ejemplos |
| 3. Aplicar | Usa lo aprendido en una situación concreta. | Resolver, calcular, usar, demostrar |
| 4. Analizar | Separa las partes y ve cómo se relacionan. | Comparar, distinguir, organizar, relacionar |
| 5. Evaluar | Juzga con criterios y defiende su juicio. | Argumentar, justificar, valorar, criticar |
| 6. Crear | Combina lo aprendido para producir algo nuevo. | Diseñar, proponer, componer, elaborar |
02Cómo planificar una clase con Bloom en 5 pasos
Define qué deben lograr al final de la clase
Escribe el objetivo con un verbo observable. «Que entiendan las fracciones» no se puede comprobar; «que expliquen por qué dos fracciones son equivalentes» sí.
Elige el nivel adecuado para esta clase
No todas las clases tienen que llegar a «crear». Si el tema es nuevo, lo razonable es empezar por comprender y aplicar, y subir de nivel en las clases siguientes.
Diseña actividades que coincidan con el verbo
Si el objetivo es «comparar», la actividad debe pedir comparar, no copiar una definición. Este es el punto donde más planificaciones fallan: el objetivo dice una cosa y la actividad trabaja otra.
Evalúa en el mismo nivel
Si enseñaste a analizar, no evalúes solo con preguntas de memoria. La pregunta, el ejercicio o la rúbrica deben pedir el mismo tipo de pensamiento que el objetivo.
Sube de nivel a lo largo de la secuencia
Piensa en varias clases como una escalera: recordar y comprender al principio, aplicar y analizar en el medio, evaluar y crear al final del tema.
Si el objetivo dice «analizar» y el examen pide «recordar», el alumno aprende a memorizar, no a pensar.
03Ejemplo: una clase de 45 minutos sobre el ciclo del agua
Ciencias naturales, último ciclo de primaria. Objetivo de la clase: que los alumnos expliquen las etapas del ciclo del agua y las relacionen con fenómenos que observan a diario.
- Inicio, 5 minutos (recordar). Lluvia de ideas: ¿qué le pasa al agua de un charco cuando sale el sol? Se anotan en la pizarra las palabras que surgen.
- Desarrollo, 20 minutos (comprender). Con un esquema del ciclo, los alumnos explican en parejas cada etapa con sus palabras: evaporación, condensación, precipitación y escorrentía.
- Práctica, 15 minutos (aplicar y analizar). Cada pareja recibe tres situaciones (un vaso frío que «suda», la niebla de la mañana, la ropa que se seca al sol) y las relaciona con la etapa correspondiente, justificando su respuesta.
- Cierre, 5 minutos (evaluar). Pregunta de salida: «Si un día no hubiera evaporación, ¿qué etapa dejaría de ocurrir y por qué?».
04Errores frecuentes
- Verbos que no se pueden observar. «Entender», «conocer» o «aprender» no dicen qué hará el alumno. Cámbialos por verbos de la tabla.
- Quedarse siempre en los primeros niveles. Si todas las clases piden recordar, los alumnos memorizan pero no aprenden a pensar con lo que saben.
- Objetivos que no coinciden con la evaluación. Enseñar a argumentar y evaluar con preguntas de verdadero o falso desconcierta al alumno y no mide lo que trabajó.
- Demasiados objetivos en una sola clase. Uno o dos bien trabajados valen más que cinco tocados por encima.
Preguntas frecuentes
¿Hay que seguir los niveles en orden?
No de forma estricta. Los niveles más altos suelen apoyarse en los más bajos, pero una buena actividad puede combinar varios a la vez. El orden sirve sobre todo como guía para planificar una secuencia de clases.
¿Cuántos objetivos conviene poner en una clase?
Uno o dos, como mucho tres. Con más, es difícil trabajarlos a fondo y comprobar al final si se lograron.
¿Qué cambió en la versión revisada de 2001?
Los niveles pasaron a nombrarse con verbos en lugar de sustantivos, y «crear» ocupó el nivel más alto, por encima de «evaluar». Es la versión que se usa hoy en la mayoría de los centros.
¿Sirve para cualquier nivel educativo?
Sí. Se usa desde primaria hasta la universidad y la formación de adultos. Lo que cambia es la complejidad del contenido, no la lógica de los niveles.